Cuando hablamos
de agua indudablemente viene a nuestra mente un líquido limpio, puro y
absolutamente esencial para nuestra vida, ahora bien, si tiempo atrás se
hubiese dicho que este vital elemento podría ser codiciado por muchos por
haberse transformado en un referente de sofisticación hubiese resultado
increíble, sin embargo hoy esa fantasía se ha convertido en realidad. La oferta
de aguas purificadas, filtradas, mineralizadas, etc. ha aumentado
considerablemente tras la detección de una demanda cada vez más intensa que
acompaña una creciente cultura del paladar. Así, existe hoy una franja de
consumidores que no se conforma con lo básico y que busca a través de su
exploración descubrir un mundo de nuevas sensaciones, disfrutar, en definitiva,
de la esencia misma del producto, de su origen, de sus componentes más ocultos,
de su proceso de gestación.
Parece ridículo
hablar de sabor cuando se trata de agua ya que se supone que es insabora,
inodora e insípida, pero el target hacia el cual se dirige la oferta no piensa
eso, muy por el contrario, esas personas consideran que todo degustador de buen
vino, por ejemplo, cometería un sacrilegio si no acompaña su bebida predilecta
con un agua que se encuentre a la altura de su refinada exigencia. Estos
amantes de la buena vida interpretan como un pecado acompañar su más logrado
plato gourmet con un producto masivo y descalificante.
Este lugar,
ocupado de manera muy relativa por marcas europeas como Perrier o San
Peregrino, hoy ha explotado en cantidad de nuevas ofertas. Lauquen Reserve y
South Virgo son dos claros ejemplos de cómo uniendo visión, una buena
estrategia de marketing y un excelente desarrollo de packaging se puede lograr
no sólo entrar al mercado sino hacerlo con muchísimo éxito.
Lauquen Reserve, exclusivo. South Virgo, absolutamente
superior.
Patagonian
Waters, la empresa fabricante de estos productos nos contrató para el
desarrollo de ambas marcas con claros lineamientos estratégicos. Lauquen debía
transmitir a través de su packaging una relación directa con los vinos de alta
gama, era condición obligada manejar códigos gráficos de elegancia y
sofisticación haciendo un fuerte anclaje en su origen patagónico.
South Virgo, por
su parte, debía superar aún más las premisas establecidas para Lauquen. Su
objetivo era la absoluta seducción, llegar con su diseño exclusivo a los
consumidores más top de la urbe, involucrándose en su mundo y sintiéndose
totalmente cómodo en él. Fascinación: ese fue el objetivo final resaltado en el
brief.
El análisis preliminar
Al igual de lo
que sucede con el vino, el agua hoy cuenta su historia y la de quién la bebe.
Las bebidas pertenecientes
a este segmento han cambiado su estética refinándose y mejorando su aspecto
como una manera de trasmitir exclusividad, tradición, experiencia y de llegar
al público desde una mirada que trasciende el mero acto de beber para entablar
entre ambos un diálogo que involucre sabiduría, descubrimiento y renovación en
el compromiso de compra a través de un producto con mayor cuidado en todos sus
detalles.
Lauquen Reserve y
South Virgo deberían sumarse a este nuevo escenario buscando rodearse de
glamour, refinamiento y sofisticación para así lograr dos objetivos básicos: el
primero, linkearse con las bebidas alcohólicas para compartir juntos un mismo
escenario ya sea en las mesas más exclusivas, en las góndolas selectas o en el
mundo de los sabores y paladares top. La segunda finalidad sería transmitir
valores aspiracionales que reflejaran frente a los demás la pertenencia a un
mundo elitista. –“Busco lo más caro, lo más exclusivo porque eso me pone un
escalón por arriba de la media general”-, -“Este producto me hace especial”-,
-”Agua? Por supuesto…pero la mejor”-.
En definitiva,
debimos centrar el desafío en dos aspectos fundamentales: desarrollar un
producto prestigioso que esté a la par de las bebidas más exclusivas y por otro
lado transmitir a través de su imagen un estilo de vida superior, un pretexto
para que el consumidor pueda pararse
frente a los demás y decir -“yo puedo llegar a esto, los demás no”.
El diseño: Códigos visuales utilizados
En ambos
packagings el criterio de diseño fue similar en varios aspectos. Se partió de
una estructura simple, limpia combinando caligrafías y caracteres rígidos como
un modo de lograr un delicado equilibrio entre impacto y calidad.
Hoy en día,
existen distintas visiones sobre cual debería ser una gráfica “sofisticada”, el
target es amplio en su concepción y está abierto a juegos tipográficos más
audaces e innovadores como una forma de potenciar lo que el hardware de por si
tiene para ofrecer.
En el caso de
South Virgo, por ejemplo, se optó por permitir que las formas del envase hablen
por si mismas y se puso especial atención tanto al diseño de la marca como al
equilibrio de la composición general buscando el correcto manejo de blancos y
de interletrados.
Este recurso
también fue utilizado para Lauquen pero a un nivel levemente menor ya que su
packaging estructural es mucho más clásico y era preciso la incorporación de
mayor cantidad de elementos visuales como el collarin y bloques de textos más
destacados para llegar a la formalidad propia de los vinos premium.
Consideraciones proyectuales:
Cuando comenzamos
con ambos proyectos la consigna inicial no fue simple, debíamos lograr
packagings que no sólo llegasen al posicionamiento buscado sino que, además,
pudiera lograr en muy poco tiempo (y con un presupuesto acotado) el deseo de
consumo, una alta capacidad de valoración y una inmediata rotación en la acción
de compra.
Como he
mencionado a lo largo de esta nota nuestra visión fue llegar a esos objetivos a
través de la simpleza, por lo tanto se dejaron de lado costosas ilustraciones,
desarrollos caligráficos complejos o paletas cromáticas desmedidas que
encarecerían el resultado final, en cambio se optó por introducir pequeños
guiños estéticos que entendimos el target sabría decodificar y valorar como la
creación de una marca equilibrada y personal, un texto de tono cercano y
estratégicamente vinculante, una estructura centrada en donde la transparencia
potencia la imagen de pureza y calidad.
La Patagonia presente en su marca y en su origen
Nuestro cliente
buscó anclar el diferencial de sus productos en su origen: la Patagonia Argentina, un lugar que resulta emblemático y
que, sin lugar a dudas, es un referente indiscutido de naturaleza virgen,
inexplorada y pura.
Donde más se hizo
presente este vinculo es en la marca Lauquen.
Lauquen resultó
un nombre acertado sin duda ya que combina el dialecto indígena con una
fonética que permite la rápida asociación con la palabra “lago”. Este estimulo
es reforzado mediante la incorporación de textos redactados de manera formal
casi referencial.
Lauquen, vital elegancia
Para generar un
packaging alineado con la categoría se decidió investigar el lenguaje de los
vinos y llegamos a la conclusión de que, además de la formalidad y rigidez
estructural, la incorporación de un
precinto en la tapa resultaría un toque ideal que lo llevaría directamente al
territorio buscado y se convertiría, además, en una garantía de pureza e
inviolabilidad. Su aplicación fue mágica, transformó su imagen general,
elevándola.
Hay que tener en
cuenta que uno de los mayores logros de este producto fue partir de un envase
simple, sencillo y sumamente económico en su concreción. Esto demuestra que a
veces lograr un producto de alto nivel no depende de distorsionar el mensaje
con adornos y recursos innecesarios sino que hay ocasiones en que con un buen
proceso de pensamiento, sentido del gusto y manejo de las formas se puede
arribar a soluciones más que adecuadas.
South Virgo, lujo extremo
La diferencia
radical que posee South Virgo con respecto a Lauquen y a las demás marcas de
aguas premium se centra en la botella la cual cumple, por un lado, una función
altamente estética y por el otro aporta un aspecto utilitario básico puesto que
la tapa puede actuar como contenedora de líquidos.
La botella y su
original forma fue provista por el
cliente quién se basó en las nuevas tendencias europeas en materia de envases
para bebidas premium.
Al encontrarnos
frente a un hardware tan original nos preguntábamos qué podríamos aportar desde
la gráfica. Si el contenedor poseía todo
lo que un consumidor podría desear (apariencia y funcionalidad)…cómo
lograríamos incorporar más diseño sin anular o resentir el impacto primario?-
Esta visión se transformaría, pronto, en una decisión estratégica a través de
la cual la incursión creativa se daría de manera neutral, es decir,
intervendríamos gráficamente en el hardware de manera sutil, reforzando
mediante recursos ligeros sus aspectos más positivos como la transparencia, la
simpleza estructural, etc.
La toma de
partido se basó en una composición centrada, minimalista y con tipografías
sutiles y elegantes combinando tipografía caligráfica inglesa con otras de palo
seco. La marca se creó bajo el mismo principio de pureza visual logrando una
identidad donde predominan la líneas simples y estilizadas conformando una
figura poseedora de cierto aire místico que lleva a imaginarse la cabeza de una
cabra, ciervo o similar. Si bien no se buscó una semejanza con Lauquen a nivel
estratégico se optó por incorporar también en este caso datos vinculados a su
origen patagónico aunque de manera más sutil.
El resultado
Los diseños de
Lauquen y South Virgo, han logrado potenciar la imagen de prestigio buscada por
nuestro cliente convirtiéndose en magníficos símbolos de emprendimiento e
innovación.
Actualmente ambas
marcas se están comercializando en todo el mundo con significativo éxito. La
visión de sus fabricantes y la creatividad proyectual de Pierini Partners
pudieron conjugarse exitosamente logrando que sus marcas sean referentes de
máxima calidad en el mercado de las aguas premium y fundamentalmente brindan un
excelente ejemplo de como a partir de la detección de nuevos mercados y sus
necesidades de puede dar origen a productos de altísima calidad que transforman
lo elemental y básico en soberbio.
Adrián Pierini
Acerca
de Pierini Partners:
Pierini Partners es
un prestigioso estudio argentino de diseño de branding y packaging estratégico
cuyos proyectos se comercializan en todo el mundo. Algunas de las empresas con
las que trabaja actualmente son Unilever (Estados Unidos, Inglaterra, Brasil y
Argentina), Internacional Beverages / Inbev (Bolivia, Paraguay, Argentina),
Cadbury Stani Adams (Brasil, Perú, Colombia y Argentina), General Mills
(Estados Unidos y Argentina), Patagonian Waters (Argentina, Estados Unidos),
Sherwin Williams, entre otras.
Adrián Pierini, su
director, posee más de 17 años de trayectoria y su portfolio superan los 370
proyectos, muchos de ellos de implementación global.
Acerca de Adrián Pierini
Diseñador gráfico de la Universidad de Buenos Aires
(UBA), ha dirigido equipos creativos de reconocidos estudios de diseño
argentinos. Hace más de cuatro años realiza distintos workshops y seminarios
tanto en universidades argentinas como en universidades latinoamericanas. Es
director de Pierini Partners, uno de los más prestigiosos estudios de branding
y packaging argentinos desarrollando en la actualidad proyectos de empresas
líderes para los 5 continentes.
info@pierinidesign.com
nuria@pierinidesign.com